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miércoles, 31 de agosto de 2016

Viaje lejos...

He viajado lejos, llevado el resto de mi plata y de cierta forma he dejado una pequeña parte de mi corazón con tu nombre escrito en casa, imagino, algunas veces, que no existe más y prefiero llorar y dejarlo pasar.

He viajado lejos, llevado mis pies a tocar el suelo que no recuerda tu andar; estoy mirando viñedos que ni en sueños considero has podido observar, estoy tranquila sin pensar en ti, sin necesitarte, sin amarte, sin desearte.

Viaje lejos con la intención de olvidarte, de llorarte, de odiarte. Salí de viaje con la ilusión de olvidarte, de vaciar el contenido de mi corazón. 

Estoy lejos, lejos de las personas que conozco, de tus palabras, de tus llamadas telefónicas constantes, de tus reclamos sin sustento, estoy lejos, lejos de tus manías, de tu intolerancia, de tus manos, lejos de tu mirada, de tu control. Estoy lejos.

Viaje por carretera con Bunbury sonando en el estéreo de mi coche, cantando y creyendo que todo estaría mejor sin ti. Tome el camino incorrecto, pague casetas sin sentido, retorne y volví sin preocuparme y encontré un lugar, uno de esos lugares que me recuerdan a ti. Pero, estoy lejos.

Estoy lejos. Baje la capota de mi coche y solté mi cabello para que bailara sin detenerse, cerré los ojos por un momento y casi perdí el control, reí sin parar pensando en mi muerte y me fui lejos.

Llevo en mi cartera la foto de nuestro amor, con la esperanza de olvidarla en la habitación del hotel, junto a mi amor, a mi pasión, a mi dolor.

Viaje lejos de ti, esperando amar la sombra de lo que ahora soy, el llanto que desprenden mis ojos y la risa fingida que hasta hoy, antes de viajar solía regalar.

Viaje lejos con la intención de olvidarte, de llorarte, de odiarte. Salí de viaje con la ilusión de olvidarte, de vaciar el contenido de mi corazón.

lunes, 7 de marzo de 2016

Mereces que te quieran...

Mereces que te quieran y que te quieras, que uses tus manos y acaricies tu cuerpo con la misma pasión que alguien enamorado de ti lo haría, mereces que te quieran, que enloquezcan por ti todos los días y sin importar la distancia besen tu pecho.

Mereces que te quieran como se quiere a un sueño, como se abraza a un árbol, como se riega a una planta, mereces que te quieran como se quiere un libro, como se anhela una mascota, como se bebe el té.

Mereces quererte todos los días, besar tus labios, admirar tu cuerpo, gritar al viento lo hermosa que eres y extender tus alas hacia la libertad.

Mereces que te quieran, que besen tu frente todos los días, que tomen tu mano y no la suelten, que te quieran, y ese sentimiento perdure tanto tiempo como sea posible y como el destino lo quiera; mereces que te quieran como se quiere un sueño, como se abraza la vida, como se anhela la muerte.

Mereces ser libre, volar contra el viento y nadar contra corriente, mereces ser el sueño de alguien todas las noches y el pensamiento que invada su mente en sus horas de clase, debes ser aquella nube en el cielo, el agua en el océano, la luna en la oscuridad… mereces ser un lago, un río, una cascada.

Mereces que te quieran como se quiere un auto, como se sueña con un unicornio, como se mece a un bebé, mereces ser la ilusión de alguien, y hacerte dueña de tu propia ilusión.

Mereces quererte y que te quieran, tocar tu cuerpo… pasear tus manos por tus caderas y usar tus espalda como lienzo, mereces dibujar tu libertad, tu sincronía, tu armonía, tu historia… usar tus labios para acariciar tus manos, llevar tu cabello suelto y provocar que se mueva con el viento.

Mereces que te quieran como se quiere a un sueño, como se abraza a un árbol, como se riega a una planta, mereces que te quieran como se quiere un libro, como se anhela una mascota, como se bebe el té.

Mereces que te quieran, que besen tu frente todos los días, que tomen tu mano y no la suelten, que te quieran y ese sentimiento perdure tanto tiempo como sea posible y como el destino lo quiera, mereces que te quieran como se quiere un sueño, como se abraza la vida, como se anhela la muerte.

Mereces que te quieran… que durante ese momento el sentimiento perdure, que las emociones de todos los días transformen tu vida y te hagan crecer individualmente, mereces sentirte querida, amada, adorada… mereces caminar y sentirte sexy, buscar en los ojos de los demás esa llama ardiendo de deseo, un deseo intenso que permita lubricar tus fantasías.


Mereces que te quieran como se quiere un sueño, como se anhela dormir, como se espera la muerte, como se teme a la vida. 


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lunes, 23 de febrero de 2015

Reseña: Devastación por Guadalupe Ángeles


Título: Devastación
Autor: Guadalupe Ángeles
Editorial: Secretaria de cultura
Páginas: 75

Género: Monologo 

Hola, Hola, Hola

Ya sé que me desaparezco y abandono este lugar pero a veces me es imposible terminar un libro o dos y preparar la reseña, la universidad agota todo el tiempo disponible que tengo; yo sé que eso no es pretexto pero de verdad juro solemnemente que estoy intentando darle prisa a mis atrasadas lecturas para tener una reseña decente para todos nosotros. Gracias por continuar aquí, a mi lado. 

No es posible leer esta novela con indiferencia. Es deber de quien esto escribe advertir al siempre improbable lector que haber de pertrecharse con todo el amor a la vida que hasta el instante de abrir este libro haya reunido, pues de no ser así correría el riesgo de naufragar en el agitado mar de amor y lenguaje convocado por la voz que en estas páginas va dibujando la herida que porta como una joya quien se duele de percibir la luz sin desearlo, es sin embargo de una manera hermosa que esta suave voz va iluminando los contornos de los días que transcurra signados por la pena, y en ese acto propiciatorio, poco a poco, da con un camino hacia su propio corazón de alma doliente y trasforma el sufrimiento en esperanza, esa es la virtud, esa es la belleza de Devastación, recordamos que aun cuando podamos ser tocados por la locura, más allá del desamparo más profundo, pervive la belleza de la vida, que se abre paso y nos muestra el verdadero mar y lo infinito de la vida. 

El mejor monologo que había leído en tantos años, “Devastación es la expresión de la angustia de la forma más elegante y pasional que puede existir”

El tema principal es la ausencia del ser amado, las mil formas de expresar ese sentimiento que se refleja en recuerdos de felicidad, de momentos compartidos y no realizados, un toque de certeza para expresar lo que se quiere sin perder la línea, la imaginación se cuela en cada frase y la percepción de la perdida se refleja en sus párrafos que suenan a poesía.

No existe seguimiento en este novela, cada capítulo es la sombra y la percepción de un mismo dolor, escrito de un sinfín de maneras que engalanan el sentimiento provocado.

Podemos observar que se hace constantemente una pregunta retórica del ¿Por qué? Y que se trata de explicar en cada línea y hasta en sus sueños.

Devastación es una novela que nutre el alma (al menos la mía) que de alguna u otra forma puedes identificarte en alguna de sus líneas, habla acerca de cómo podemos sentir, imaginar, pensar e interpretar un sentimiento de angustia, de dolor, de separación, de perdida.

Las pocas páginas que tiene son exactas, te llevan en una melodía armoniosa y fuera de sí que te permite aventurarte en la mente de alguien que está sufriendo y te unes a la agonía de la forma más dulce y cruel posible.

Palabras que desbordan imagenes de la pérdida del ser amado.