martes, 20 de marzo de 2018

"Como no te iba a gustar ella"


Como no te iba a gustar ella,
Si es liberal, una piedra amatista
Si tiene cabello y piel de sal
Si su soltura deslumbra al pasar

Como no te iba a gustar ella
Si provoca miradas al hablar
Si se mueve incluso en la oscuridad
Si su voz es melodiosa, como la tuya

Como no te iba a gustar ella
Si comparten ensayos, lugares y música
Si al subir al escenario juntos brillan
Si al igual que tú, es carisma

Como no te iba a gustar ella
Si es alta, perfecta de rubia cabellera
Si su aroma es intenso, a dulce de rosa
Si los viernes de noche te mira

Como no te iba a gustar ella
Si sus llamadas atiendes de madrugada
Si sus mensajes respondes en cada hora
Si todos sus problemas puedes solucionar

Como no te iba a gustar ella
Si es alta, rubia, con muchas monedas
Si yo soy, lo contrario a todo lo que es esa
Si yo a su lado, me volví nada.


 Patsy Rmz. 




lunes, 5 de marzo de 2018

Sobre el terrible proceso de hacer una tesis



Dejar todo para alcanzar cada una de las metas que te propongas quizás no es el mejor consejo que alguien pudiera dar, pero, sin duda, algunas cosas necesitan más del 100% de tu atención.

Estoy sentada en una mesa color café, vacía. Sin libros, sin cuadernos, y sobre todo sin miles de copias con avances científicos intentando arrancarme la cabeza; en su lugar, tengo una enorme taza de té negro, y unas papas fritas que lo acompañan; en mi imaginación esa es una combinación sumamente perfecta, la realidad, es otra.

Han sido meses largos, complejos además de ocupados, tardes de lectura forzada de la mano de una vista que ahora se encuentra en las peores condiciones; el oftalmológo me dijo alguna vez que tenía un padecimiento llamado “astigmatismo” en el ojo izquierdo, una causa común de la población actual, a mí me gusta decir que tengo una bonita cornea ovalada, finalmente, son parte de mi fisiología así que puedo llamarlos como considere que es más apropiado. Casi olvido sobre que estamos hablando.

La elección del tema fue lo único que yo no cambie desde el 4 semestre de la universidad, yo estaba segura que quería dedicarme al estudio de la muerte en la población mayor, incluso si eso proporcionaba una curiosidad tan extrema que propiciara mi suicidio en el intento de encontrar respuestas que yo misma me hacía desde los 14 años.

Por azares del destino, el suicidio nunca fue una opción, en su lugar fueron documentales, noticias, libros, e incluso, platicas profundas sobre el tema entre copas de vino; así de obsesionad estaba con el tema. Con el paso del tiempo, la inclinación por una metodología distinta y “nada científica” según los cuantitativos, elegí pertenecer al grupo de investigadores que luchan por hacer ciencia empírica a través del actor social, en lugar de convertir a cada persona en un número que terminará en una gráfica de colores tristes con una explicación que no dará nuevas perspectivas; pero, ese no es el tema ahora y tampoco pretendo que el mundo entienda su importancia en esta entrada; ¡Oye! Lo siento, no quise ofenderte, sé que tú perteneces al otro extremo, pero, seamos amigos aun así, te quiero amigo, a veces menos que hoy.

El asunto es que yo necesitaba hacer algo con todo eso, no podía hacer poesía porqué quería hacer ciencia, pero quería hacer poesía porqué me gusta, a su vez quería escribir un libro con la idea de la muerte de una persona, mi muerte, tampoco lo hice, porqué quería graduarme y estudiar una maestría con una beca, porqué yo no puedo pagarla por el momento; pero, entonces, enloquecí. La presión de tomar una decisión sobre la modalidad de titulación para obtener mi grado de licenciada me estaba matando, así es, ¡matando!, leíste bien. Enferme, mi mente fue un mar de pensamientos irracionales, tenía ansiedad, estrés, panic attacks (por llamarlo de una forma fresa), entre muchas otras cosas.

Finalmente, mi pasión por la investigación obtuvo su medalla de primer lugar, en otras palabras, dije sí a preparar una tesis para graduarme de la Universidad. ¿Segura? ¿Qué? ¿Cuándo te vas a graduar así?, fueron algunas de las preguntas que me hacían las personas, y, aunque la primera mitad del año en que tome mi desición me disparaba frente al espejo con las mismas preguntas, siempre me repetía “Patsy, necesitas una beca, y si debes morir en el intento, pues que así sea”; debo admitir que me gustaba dramatizar el asunto colocándome frente al espejo, mirando mis ojos, atándome una coleta, arrugando el entrecejo a la par de una respiración profunda antes de decir “que la ciencia te lo recrimine si escribes estupideces en tu afán de tener una beca para seguir estudiando” “¡Que la ciencia y todo el mundo te mate si no aportas nada nuevo al tema!” o algunas veces decía “lindura, tienes que hacer un buen trabajo, ¿escuchas? ¡UN BUEN TRABAJO!; en fin, el tiempo avanzaba, con ello mis aspiraciones, la necesidad económica avanzaba, así como otros miles de proyectos que quería hacer porqué sentía o siento, que soy tan grande y aún no hago nada con la vida, nada que valga la pena.

En fin, un día hablando con un chico de ojos bonitos y manos hábiles con la guitarra dijo: “vas a tener esa beca” y ¡se hizo el hechizo! recordé que necesitaba apurarme porqué realmente quería lograrlo, porqué me gusta, porqué puedo, porqué creo que el mundo lo necesitará algún día, sobre todo cuando la muerte toque a sus puertas y no entiendan absolutamente nada, igual que yo.
Los dedos hicieron magia, la laptop soporto todo el peso del estrés encima, y mis papás y amigos la cara de amargada que tenía cuando estaba cansada; por las noches era la bellísima tesista soñadora, por las mañanas era la asistente fiel en una linda oficina, a media tarde era cansancio, hambre, hambre, y más hambre; o mejor dicho, una ansiosa en toda la extensión de la palabra.

Poco a poco, el barro dejo de ser simple barro y comenzó a formar parte de una materia esencial para la creación de una pieza artística; el humo de los coches formaba parte de una secuencia inmensa infinita, mientras que el sonido del teclado y la música en ingles acústica formaban una ceremonia religiosa; un día incluso, coloque una veladora junto a un árbol de la vida; ore a la naturaleza por ayuda, yo pensaba “yo ayudo para que tú estés mejor, ayúdame a encontrar la esperanza que necesito para terminar esto” el té negro en pequeñas porciones se convirtió en una taza de unos 15 cm de altura de pura droga, y el cabello se peinaba solo, incluso. Así de maravilloso estaba siendo el proceso. 





viernes, 10 de noviembre de 2017

Reseña Cartas a Siracusa por Lucía Feliu

Autor: Lucía Feliu
Título: Cartas a Siracusa
Género: Thriller pseuo-histórico   
Editorial: Arcopress
Páginas: 376 paginas
Precio: 19.55 €








Cuando Ángela Blanco, bióloga del CSIC, acepta participar en la investigación de tres corposantos a petición del Vaticano, no puede imaginar a qué tendrá que enfrentarse. Ya en la Ciudad Eterna, conocerá a sus otros compañeros: Francesco, un entrañable sacerdote, arqueólogo de profesión, y Olivier, biólogo francés, divertido y espontáneo. Sin embargo, pronto chocará con la arrolladora personalidad de su nuevo jefe, el doctor Teo Valdés, un profesional de prestigio al que admiraba desde sus años de facultad.

Ángela, de vida solitaria y volcada en su trabajo, descubrirá en Valdés a un hombre que le provoca sentimientos encontrados. Pero el reto profesional que les exige la investigación en Roma tampoco la dejará indiferente. Ella y sus compañeros deben confirmar la identidad de tres mártires de los primeros siglos del cristianismo. El trabajo, en un principio asequible al equipo de científicos, comienza a complicarse inesperadamente. El hallazgo de una carta escrita por un cristiano del siglo II a su hijo, en Siracusa, les llevará a embarcarse en una investigación paralela a la encargada por quienes les contrataron. La desconfianza hacia sus patrocinadores aumenta a medida que van desentrañando datos del autor de la carta. Pero lo que desconocen es que ese incansable empeño por descubrir la verdad les arrastrará hacia un peligroso callejón sin salida.


"Cartas a Siracusa" seduce desde la primera página. A la novela de intriga, en la que se concitan la aventura y el suspense, se une una historia de amor vivida intensamente por sus protagonistas. Lucía Feliú ha sabido aunar la aventura con la documentación confiriendo a la novela el interés preciso para llevar al lector hasta el desenlace sin apenas sentirlo.



Gracias Lucía por brindarnos la oportunidad de tener el primer acercamiento al género con tu novela, y por firmar mi ejemplar.

Sobre el libro

Narrado en primero persona, una joven bióloga molecular es invitada para trabajar en una investigación acompañada de un antropólogo forense (yo quiero ser antropóloga), un sacerdote y un joven colega de nuestra protagonista Angela, el objetivo es descubrir si los cuerpos de tres santos importantes corresponden realmente a cada uno de ellos y si son verdaderos. Es así como se emprende un viaje de Madrid con destino a Roma, para iniciar el proceso de investigación y resolver el misterio. 

Al paso de las paginas la trama inicial comienza a tener giros que van de la mano con los descubrimientos del equipo, lo que genera un cambio y un desarrollo distinto a la trama original, en este nuevo panorama es posible que el vaticano, los santos y la religión no tengan nada que ver.

Lucía maneja una serie de elementos decorativos-narrativos que combina a lo largo de la historia, de misterio a romance, pasando por historia y aventuras, todos estos complementan la armonía de las letras de la autora. 
Poco a poco, la novela comienza a perder ese toque de realismo que desde mi perspectiva la caracterizo, dándole paso a un escenario ficticio que llega a ser en algunos extractos, poco creíble.

Con respecto a la carga de romance, pareciera que rompe un poco con el esquema inicial de la novela, y en diversas ocasiones la mezcla de romance más ficción entorpece la trama de la investigación. Con esto, no quiero decir que la lectura se arruino, al contrario, fue una decisión arriesgada por Lucía utilizar estos elementos y apropiarse de ellos dentro de su novela.

Cartas a Siracusa es una novela cargada de valores y la lucha constante entre la imagen profesional y la mujer detrás de ella, algo que no está para nada lejos de la cotidianidad del ser humano, es un acierto jugar con tantos elementos y prestar atención a detalles tan pequeños que harán grandes diferencias para el lector. Sin duda, es una lectura entretenida, bastante pesada para quienes no estamos acostumbrados a leer el género, pero, seguramente ligera para los ávidos lectores del Thriller histórico.


¡Feliz lectura divaneros!
Nos leemos pronto.





lunes, 6 de noviembre de 2017

Fóbica Fest en Guadalajara

Fóbica Fest en Guadalajara 


Entre paredes grises se reúnen personas con una misma pasión Literatura de terror, del 25 al 29 de octubre, el Centro Estatal de Fomento a la Lectura fue la sede durante cinco días de diversas expresiones relacionadas con el género; desde talleres de escritura creativa, pasando por presentaciones de libros, por fantasmales apariciones y llegando a la creación de zombies se llevó a cabo el

Festival Fóbica Fest en la Perla Tapatía, en Jalisco.

Escuchar hablar a seres humanos, con profesiones distintas además de ser escritores, es un verdadero placer, hacer contacto con esas personas que no pertenecen al gremio de las “grandes editoriales” siempre resultará motivador para aquellos que aspiramos a ser leídos.

El festival ha demostrado que ni el maquillaje zombie está peleado con los libros sobre fantasmas y mucho menos los escritores con aquellos otros que usan trajes góticos, melenas o gorras durante sus presentaciones, es en cierta forma, la esencia de entablar conexiones con el público, con quienes estamos ahí para aprender algo sobre el proceso complejo de ser auto-publicados o para realizar una lista de posibles lecturas para el 2018.

En fin, Fóbica Fest, resalta la importancia de crear eventos en el que la convivencia y la expresión artística en todas sus vertientes une a los seres humanos, que la literatura crea mundos en común y que, por supuesto, la literatura enseña diversas maneras de afrontar la complejidad de la vida y la literatura de terror permite petrificar o identificar los problemas de la realidad social en la que estamos inmersos actualmente.

sábado, 26 de agosto de 2017

Por una rosa, Laura Gallego, Javier Ruescas y Benito Taibo.

Autor: Laura Gallego, Javier Ruescas y Benito Taibo
Título: Por una rosa
Género: Cuento
Ilustraciones: Mar Blanco
Editorial: Montena
Páginas: 189

Precio: $159.00 mxn 





¿Y si Bella escondiese más secretos que la Bestia?
¿Y si la Bestia fuese en realidad un tren maldito, el convoy de la muerte, el único camino hacia la libertad?
¿Y si las hadas, como las rosas, también tuvieran espinas?
Laura Gallego, Javier Ruescas y Benito Taibo nos brindan tres relatos muy distintos de la historia de amor que nos recuerda que la belleza está en el interior.

Tres autores. Tres cuentos. Un clásico.



Luego del revuelo que causo la esperada película de la bella y la bestia, salieron al mercado diversas obras literarias que hacen un retelling de la versión clásica.

Por una rosa es una obra que reúne tres historias inspiradas en el cuento clásico “Beauty and the Beast”, y estas nuevas versiones tienen tópicos distintos y están adaptadas al mercado juvenil por el que cruza la literatura. 

Generalmente no leo retellings, no porque sean malos, sino que las adaptaciones no son totalmente de mi agrado, sin embargo, esté libro me llamo la atención debido a los autores que unieron sus plumas para crear algo en un documento con 189 paginas.
Laura Gallego, Javier Ruescas y Benito Taibo son tres escritores “populares” de la literatura juvenil y nos regalan historias donde los valores, la valentía y el amor se hacen presentes. 

El zorro y la rosa de Laura Gallego: Es el primer cuento en orden de aparición. La historia da inicio con un animal curioso que decide tener el papel de investigador y descubrir porqué la bestia es pues, una bestia, así mismo entender todo lo que gira alrededor de él.

El toque fantasioso no se hace esperar y es justo lo que los lectores esperamos que Laura haría, sin embargo, la autora tropieza un poco y da la impresión de haber perdido partes del cuento y resulta poco perceptible el giro que da la historia, ó ¿realmente da un giro?. He leído otras reseñas y mencionan que se hace una referencia a su libro “Todas las hadas del reino”  y que si te has chutado la historia es fácil entender el final, pero, ¡Qué con quienes solo hemos leído la emperatriz de los etéreos! 
Fue una mala jugada ya que no entendí el desenlace de este perdido cuento y además me dejo con la impresión de ser un extracto copiado y no se le puso esfuerzo alguno por acomodar las letras para que pareciera algo bien ejecutado.

"Se trata de una magia increíblemente poderosa, y por eso sospeché que pudiera tener un origen ancestral. He ido rastreando todos estos casos en busca de la fuente… y aquí estoy"

Anabella y la bestia de Benito Taibo: En este cuento no cabe la fantasía, no hay hadas, ni brujas, ni hechizos ni bestias que antes fueron príncipes.
Es la cruda realidad de un montón de latinos que intentan cruzar a EU ilegalmente con la esperanza de cumplir un sueño, ayudar a sus familias o tener una vida mejor. La bestia es la referencia a un enorme tren que pasa por diversos países y que carga a las personas dentro de sus vagones. Es también un transporte terrestre que guarda miedos, rencores, dolor, sueños y un montón de esperanza, en medio de este golpe de realidad, se encuentra Anabella, nuestra protagonista, una chica que no tiene más opción que tomar sus ahorros, cambiar su apariencia y treparse en las entrañas de la bestia con la convicción de emprender un viaje donde encontrará algo mejor.  

Si ya leíste el relato quizás sepas que la bestia tiene dos representaciones, la del objeto y la del ser humano, amor y odio, si quieres ponerle algún adjetivo.

Quizás es este el motivo de que a muchos lectores no les gustase la participación de Taibo en esta recopilación, sin embargo, aplaudo el esfuerzo del escritor por llevar la realidad de miles de personas a lugares que cualquiera pensaríamos que es imposible, y que gracias a ello, los latinos se puedan observar desde una nueva visión.
Aunque, también entiendo la posición de aquellos que se encuentran lejos de Latinoamérica y les fue complicado entender el contexto o identificarse con Anabella.

"Hay códigos no escritos para el viaje. El que cae porque no puede seguir de cansancio o se lastima se queda en el sitio. Ninguno delataría la posición de otro. Se comparte lo que se tiene. Cada quien mira por sí mismo"

Al cruzar el jardín de Javier Ruescas: Por último tenemos a Ruescas un cuento futurista, bastante cercano a nuestra realidad.  

Se juega adecuadamente con los toques importantes del cuento original pero se le añadió el toque contemporáneo y con avances tecnológicos necesarios para que el contexto futurista fuera creíble, considero que a comparación de Laura, Javier se tomó el tiempo de atar todos los cabos y permitir que el autor comprendiera conforme iba leyendo la situación de ambos personajes.
Los papeles de la bestia y la bella son contrarios a lo normal, la bestia no es tan bestia y la bella no es para nada lo que parece ser.

Si no estas acostumbrado al ritmo y al giro explosivo que los cuentos suelen tener, la lectura te parecerá rápida y golpeada. Fuera de eso, es un buen retelling.

“Afuera, no sabes cuántos intrusos puede haber ni cómo te han encontrado, pero sabes que tu vida depende de lo que suceda al otro lado del cristal”
Ok ¿Conclusión?  

Los tres cuentos contienen una carga reflexiva única, poseen valores que cada cuento resalta desde su trinchera y los tres coinciden en que la esperanza, la valentía y el amor son capaces de transformar a cualquier ser humano para bien o para mal.
Se lee bastante rápido y aunque nos dejemos llevar por leer lo que nuestro autor favorito del actual trió represente siempre será bueno intentar ser empáticos con los otros dos y tratar de ser objetivos en nuestras críticas.

Escríbeme en los comentarios que piensas sobre el retelling ¿Le gusto? ¿Qué opinan de cada cuento? ¿Cuál fue su favorito?

¡Feliz lectura divaneros!
Nos leemos pronto.