viernes, 27 de abril de 2018

Reseña: Saga Bella Aurora, "El reloj de aren"


Autor: Mila Rondo
Título: Saga Bella Aurora: El reloj de arena
Género: Fantasía, misterio
Editorial: La
Páginas: 251
Red Social:
https://www.goodreads.com/book/show/37560449-bella-aurora 




Belinda piensa que haber nacido diferente es lo peor que le ha podido pasar en la vida, ya que no es nada nuevo que en la nueva ciudad donde se muda con su madre tampoco pase inadvertida ante los ojos de nadie. A pesar de que su deseo siempre ha sido no llamar la atención, inevitablemente se convertirá en el centro de atención de William. Quien nada más verla, se siente desesperadamente atraído por ella. Una vez que William entra en la vida de Belinda, descubrirá los misterios que esconde su peculiar apariencia. ¿Hasta qué punto son terribles esos misterios?





"Un poco de tiempo libre,
 crea esplendidas obras de arte, 
y con ello, la curiosidad,
 y el ímpetu por renovar 
el espíritu lector aparecen"
-Rmz-

En meses atrás (demasiados meses, en realidad) cometía el error de escribir reseñas justo después de finalizar una lectura, eso, aunque no parecía ser un problema, se volvió una opinión basada en la emoción del momento y no tanto en el contenido que el autor nos proponía. Siendo así, empezaré esta reseña cuatro días después de darle fin, provocando que mis opiniones sean un poco más objetivas y reales.

Mila Rondo presenta su primer libro “Reloj de arena de la Saga Bella Aurora”, un libro de fantasía, misterio y romance; con agilidad en la trama y, además aterrizada de buena forma a la vida diaria de cualquier adolescente.

Antes de continuar con la reseña, me gustaría agradecer a la escritora por haberse tomado el tiempo de enviarme su libro y esperar, para que lo que hoy leamos fuera una realidad. El trabajo conjunto de escritores y bloggeros es sinónimo de trabajo en equipo y visiones compartidas para la promoción así como el fomento a la lectura.
 Sin más que decir, empecemos.

Rondo, nos otorga el primer tomo de una saga que lleva por nombre “Bella Aurora”, mientras que, el libro uno se titula “El reloj de arena”. Aquí, conoceremos a una chica de 16 años que lleva por nombre Belinda, cuya madre la ha llevado a Santander, una ciudad en Madrid.

Para nuestra protagonista, las cosas o mejor dicho, la vida nunca ha sido fácil, pues su aspecto no ayuda a la hora de relacionarse y/o enfrentarse en la calle con otros. Su apariencia es diferente; su piel es color melocotón, tiene orejas puntiagudas y sus ojos, tienen un color que nadie más tiene, nadie al menos que sea de Madrid.

Su rareza no le prohíbe hacer amigos, pues, al mudarse de instituto o colegio, su círculo social se amplía fácilmente, provocando que la llegada de un chico sea una entrada espectacular en su vida. Con ello, una nueva forma de ver los días y un romance que le permitirá a la pareja, modificar sus conductas, objetivos de vida así como la forma de enfrentarse al mundo.

Pero, con lo bueno, llega lo negativo; los sueños de Belinda son cada día más recurrentes, sombras oscuras, un enorme reloj de arena y extrañas pesadillas en un mundo paralelo son el comienzo de esta historia.

En general, la historia muestra una trama adolescente, un amor a primera vista y sobre todo, la búsqueda de las respuestas sobre sí misma, es decir, ¿A dónde pertenece? ¿Por qué tiene esas pesadillas? ¿Qué ha pasado con su madre?  Y sobre todo ¿Quién es ella y por qué es así?
Con el paso de las páginas, leeremos más drama adolescente que fantasía, y aunque eso no es lo que se espera desde el inicio, se entiende más adelante la importancia del contexto de la protagonista así como los lazos afectivos que ha formado. Pues de ello, depende la última parte de la historia y sus secuencias.

Sin duda alguna, el primer libro cumple con el objetivo primordial. Y, que desde mi punto de vista es completamente necesario, es decir, es una introducción completa para los próximos libros, pero, mantiene despierta la curiosidad sobre lo poco del mundo de Belinda.

Una de las cosas que más me sorprendieron, fue el tipo de mundo y la forma tan confusa de describir el ambiente. Lo anterior no indica que sea malo, pues aunque queda claro de que se trata te da lo necesario para entender, pero no sobrepasa los límites que provoquen en el lector crear ideas alternativas completas.

Con un toque de romance y palabras melosas, el misterio necesario y bien manejado así como la fantasía introductoria de un mundo con el que muchos nos podremos identificar, Mila Rondo nos presenta la Saga Bella Aurora: El reloj de arena.


Gracias Mila, esperaré con ansias la oportunidad de continuar con esta historia. 








martes, 20 de marzo de 2018

"Como no te iba a gustar ella"


Como no te iba a gustar ella,
Si es liberal, una piedra amatista
Si tiene cabello y piel de sal
Si su soltura deslumbra al pasar

Como no te iba a gustar ella
Si provoca miradas al hablar
Si se mueve incluso en la oscuridad
Si su voz es melodiosa, como la tuya

Como no te iba a gustar ella
Si comparten ensayos, lugares y música
Si al subir al escenario juntos brillan
Si al igual que tú, es carisma

Como no te iba a gustar ella
Si es alta, perfecta de rubia cabellera
Si su aroma es intenso, a dulce de rosa
Si los viernes de noche te mira

Como no te iba a gustar ella
Si sus llamadas atiendes de madrugada
Si sus mensajes respondes en cada hora
Si todos sus problemas puedes solucionar

Como no te iba a gustar ella
Si es alta, rubia, con muchas monedas
Si yo soy, lo contrario a todo lo que es esa
Si yo a su lado, me volví nada.


 Patsy Rmz. 




lunes, 5 de marzo de 2018

Sobre el terrible proceso de hacer una tesis



Dejar todo para alcanzar cada una de las metas que te propongas quizás no es el mejor consejo que alguien pudiera dar, pero, sin duda, algunas cosas necesitan más del 100% de tu atención.

Estoy sentada en una mesa color café, vacía. Sin libros, sin cuadernos, y sobre todo sin miles de copias con avances científicos intentando arrancarme la cabeza; en su lugar, tengo una enorme taza de té negro, y unas papas fritas que lo acompañan; en mi imaginación esa es una combinación sumamente perfecta, la realidad, es otra.

Han sido meses largos, complejos además de ocupados, tardes de lectura forzada de la mano de una vista que ahora se encuentra en las peores condiciones; el oftalmológo me dijo alguna vez que tenía un padecimiento llamado “astigmatismo” en el ojo izquierdo, una causa común de la población actual, a mí me gusta decir que tengo una bonita cornea ovalada, finalmente, son parte de mi fisiología así que puedo llamarlos como considere que es más apropiado. Casi olvido sobre que estamos hablando.

La elección del tema fue lo único que yo no cambie desde el 4 semestre de la universidad, yo estaba segura que quería dedicarme al estudio de la muerte en la población mayor, incluso si eso proporcionaba una curiosidad tan extrema que propiciara mi suicidio en el intento de encontrar respuestas que yo misma me hacía desde los 14 años.

Por azares del destino, el suicidio nunca fue una opción, en su lugar fueron documentales, noticias, libros, e incluso, platicas profundas sobre el tema entre copas de vino; así de obsesionad estaba con el tema. Con el paso del tiempo, la inclinación por una metodología distinta y “nada científica” según los cuantitativos, elegí pertenecer al grupo de investigadores que luchan por hacer ciencia empírica a través del actor social, en lugar de convertir a cada persona en un número que terminará en una gráfica de colores tristes con una explicación que no dará nuevas perspectivas; pero, ese no es el tema ahora y tampoco pretendo que el mundo entienda su importancia en esta entrada; ¡Oye! Lo siento, no quise ofenderte, sé que tú perteneces al otro extremo, pero, seamos amigos aun así, te quiero amigo, a veces menos que hoy.

El asunto es que yo necesitaba hacer algo con todo eso, no podía hacer poesía porqué quería hacer ciencia, pero quería hacer poesía porqué me gusta, a su vez quería escribir un libro con la idea de la muerte de una persona, mi muerte, tampoco lo hice, porqué quería graduarme y estudiar una maestría con una beca, porqué yo no puedo pagarla por el momento; pero, entonces, enloquecí. La presión de tomar una decisión sobre la modalidad de titulación para obtener mi grado de licenciada me estaba matando, así es, ¡matando!, leíste bien. Enferme, mi mente fue un mar de pensamientos irracionales, tenía ansiedad, estrés, panic attacks (por llamarlo de una forma fresa), entre muchas otras cosas.

Finalmente, mi pasión por la investigación obtuvo su medalla de primer lugar, en otras palabras, dije sí a preparar una tesis para graduarme de la Universidad. ¿Segura? ¿Qué? ¿Cuándo te vas a graduar así?, fueron algunas de las preguntas que me hacían las personas, y, aunque la primera mitad del año en que tome mi desición me disparaba frente al espejo con las mismas preguntas, siempre me repetía “Patsy, necesitas una beca, y si debes morir en el intento, pues que así sea”; debo admitir que me gustaba dramatizar el asunto colocándome frente al espejo, mirando mis ojos, atándome una coleta, arrugando el entrecejo a la par de una respiración profunda antes de decir “que la ciencia te lo recrimine si escribes estupideces en tu afán de tener una beca para seguir estudiando” “¡Que la ciencia y todo el mundo te mate si no aportas nada nuevo al tema!” o algunas veces decía “lindura, tienes que hacer un buen trabajo, ¿escuchas? ¡UN BUEN TRABAJO!; en fin, el tiempo avanzaba, con ello mis aspiraciones, la necesidad económica avanzaba, así como otros miles de proyectos que quería hacer porqué sentía o siento, que soy tan grande y aún no hago nada con la vida, nada que valga la pena.

En fin, un día hablando con un chico de ojos bonitos y manos hábiles con la guitarra dijo: “vas a tener esa beca” y ¡se hizo el hechizo! recordé que necesitaba apurarme porqué realmente quería lograrlo, porqué me gusta, porqué puedo, porqué creo que el mundo lo necesitará algún día, sobre todo cuando la muerte toque a sus puertas y no entiendan absolutamente nada, igual que yo.
Los dedos hicieron magia, la laptop soporto todo el peso del estrés encima, y mis papás y amigos la cara de amargada que tenía cuando estaba cansada; por las noches era la bellísima tesista soñadora, por las mañanas era la asistente fiel en una linda oficina, a media tarde era cansancio, hambre, hambre, y más hambre; o mejor dicho, una ansiosa en toda la extensión de la palabra.

Poco a poco, el barro dejo de ser simple barro y comenzó a formar parte de una materia esencial para la creación de una pieza artística; el humo de los coches formaba parte de una secuencia inmensa infinita, mientras que el sonido del teclado y la música en ingles acústica formaban una ceremonia religiosa; un día incluso, coloque una veladora junto a un árbol de la vida; ore a la naturaleza por ayuda, yo pensaba “yo ayudo para que tú estés mejor, ayúdame a encontrar la esperanza que necesito para terminar esto” el té negro en pequeñas porciones se convirtió en una taza de unos 15 cm de altura de pura droga, y el cabello se peinaba solo, incluso. Así de maravilloso estaba siendo el proceso. 





viernes, 10 de noviembre de 2017

Reseña Cartas a Siracusa por Lucía Feliu

Autor: Lucía Feliu
Título: Cartas a Siracusa
Género: Thriller pseuo-histórico   
Editorial: Arcopress
Páginas: 376 paginas
Precio: 19.55 €








Cuando Ángela Blanco, bióloga del CSIC, acepta participar en la investigación de tres corposantos a petición del Vaticano, no puede imaginar a qué tendrá que enfrentarse. Ya en la Ciudad Eterna, conocerá a sus otros compañeros: Francesco, un entrañable sacerdote, arqueólogo de profesión, y Olivier, biólogo francés, divertido y espontáneo. Sin embargo, pronto chocará con la arrolladora personalidad de su nuevo jefe, el doctor Teo Valdés, un profesional de prestigio al que admiraba desde sus años de facultad.

Ángela, de vida solitaria y volcada en su trabajo, descubrirá en Valdés a un hombre que le provoca sentimientos encontrados. Pero el reto profesional que les exige la investigación en Roma tampoco la dejará indiferente. Ella y sus compañeros deben confirmar la identidad de tres mártires de los primeros siglos del cristianismo. El trabajo, en un principio asequible al equipo de científicos, comienza a complicarse inesperadamente. El hallazgo de una carta escrita por un cristiano del siglo II a su hijo, en Siracusa, les llevará a embarcarse en una investigación paralela a la encargada por quienes les contrataron. La desconfianza hacia sus patrocinadores aumenta a medida que van desentrañando datos del autor de la carta. Pero lo que desconocen es que ese incansable empeño por descubrir la verdad les arrastrará hacia un peligroso callejón sin salida.


"Cartas a Siracusa" seduce desde la primera página. A la novela de intriga, en la que se concitan la aventura y el suspense, se une una historia de amor vivida intensamente por sus protagonistas. Lucía Feliú ha sabido aunar la aventura con la documentación confiriendo a la novela el interés preciso para llevar al lector hasta el desenlace sin apenas sentirlo.



Gracias Lucía por brindarnos la oportunidad de tener el primer acercamiento al género con tu novela, y por firmar mi ejemplar.

Sobre el libro

Narrado en primero persona, una joven bióloga molecular es invitada para trabajar en una investigación acompañada de un antropólogo forense (yo quiero ser antropóloga), un sacerdote y un joven colega de nuestra protagonista Angela, el objetivo es descubrir si los cuerpos de tres santos importantes corresponden realmente a cada uno de ellos y si son verdaderos. Es así como se emprende un viaje de Madrid con destino a Roma, para iniciar el proceso de investigación y resolver el misterio. 

Al paso de las paginas la trama inicial comienza a tener giros que van de la mano con los descubrimientos del equipo, lo que genera un cambio y un desarrollo distinto a la trama original, en este nuevo panorama es posible que el vaticano, los santos y la religión no tengan nada que ver.

Lucía maneja una serie de elementos decorativos-narrativos que combina a lo largo de la historia, de misterio a romance, pasando por historia y aventuras, todos estos complementan la armonía de las letras de la autora. 
Poco a poco, la novela comienza a perder ese toque de realismo que desde mi perspectiva la caracterizo, dándole paso a un escenario ficticio que llega a ser en algunos extractos, poco creíble.

Con respecto a la carga de romance, pareciera que rompe un poco con el esquema inicial de la novela, y en diversas ocasiones la mezcla de romance más ficción entorpece la trama de la investigación. Con esto, no quiero decir que la lectura se arruino, al contrario, fue una decisión arriesgada por Lucía utilizar estos elementos y apropiarse de ellos dentro de su novela.

Cartas a Siracusa es una novela cargada de valores y la lucha constante entre la imagen profesional y la mujer detrás de ella, algo que no está para nada lejos de la cotidianidad del ser humano, es un acierto jugar con tantos elementos y prestar atención a detalles tan pequeños que harán grandes diferencias para el lector. Sin duda, es una lectura entretenida, bastante pesada para quienes no estamos acostumbrados a leer el género, pero, seguramente ligera para los ávidos lectores del Thriller histórico.


¡Feliz lectura divaneros!
Nos leemos pronto.





lunes, 6 de noviembre de 2017

Fóbica Fest en Guadalajara

Fóbica Fest en Guadalajara 


Entre paredes grises se reúnen personas con una misma pasión Literatura de terror, del 25 al 29 de octubre, el Centro Estatal de Fomento a la Lectura fue la sede durante cinco días de diversas expresiones relacionadas con el género; desde talleres de escritura creativa, pasando por presentaciones de libros, por fantasmales apariciones y llegando a la creación de zombies se llevó a cabo el

Festival Fóbica Fest en la Perla Tapatía, en Jalisco.

Escuchar hablar a seres humanos, con profesiones distintas además de ser escritores, es un verdadero placer, hacer contacto con esas personas que no pertenecen al gremio de las “grandes editoriales” siempre resultará motivador para aquellos que aspiramos a ser leídos.

El festival ha demostrado que ni el maquillaje zombie está peleado con los libros sobre fantasmas y mucho menos los escritores con aquellos otros que usan trajes góticos, melenas o gorras durante sus presentaciones, es en cierta forma, la esencia de entablar conexiones con el público, con quienes estamos ahí para aprender algo sobre el proceso complejo de ser auto-publicados o para realizar una lista de posibles lecturas para el 2018.

En fin, Fóbica Fest, resalta la importancia de crear eventos en el que la convivencia y la expresión artística en todas sus vertientes une a los seres humanos, que la literatura crea mundos en común y que, por supuesto, la literatura enseña diversas maneras de afrontar la complejidad de la vida y la literatura de terror permite petrificar o identificar los problemas de la realidad social en la que estamos inmersos actualmente.